Hay fechas que no se miden en años, sino en huellas, y lo que celebró CAMECA no es solo el tiempo transcurrido, sino el camino construido. La Cámara Misionera de Empresas Constructoras y Afines (CAMECA), en este 2025, celebró 22 años de vida. Y la reunión fue más que solo recordar el tiempo pasado, sino el reafirmar, con voz serena pero firme, que hay quienes siguen construyendo incluso cuando las condiciones no acompañan. Es sostener la obra en pie mientras muchos repliegan sus herramientas.

Mientras en buena parte del país la obra pública se desmorona como un andamio mal armado y sin soportes, en Misiones la construcción sigue firme, generando oportunidades donde otros ven problemas crecientes como trabajadores desocupados. ¿La razón? Una combinación precisa de acción conjunta, decisión política provincial y vitalidad privada. Mientras el Gobierno Nacional cierra frentes de obra, la provincia los mantiene abiertos. Y mientras el relato del parate gana espacio en los titulares, en las calles de Posadas, y del resto de los pueblos y ciudades de Misiones, siguen construyéndose casas, elevándose torres, edificios, proyectos. En Misiones todavía hay grúas que giran, obreros que madrugan y cemento que fragua.

En una noche cargada de historia y futuro, la Arq. Eliana Epelbaum, presidenta de CAMECA, reconoció con diplomas a los socios que siguen apostando por construir, incluso cuando el contexto desafía.

Pero eso no ocurre por milagro. Ocurre porque hay gestión. Y eso también se celebró en la reciente cena de camaradería: la capacidad de CAMECA no solo de resistir, sino de organizar, articular, proyectar.

Esta Cámara ha sabido construir puentes, de los de verdad y de los metafóricos, con el sector público provincial, con los municipios, con organismos nacionales y con empresas privadas. Y ha sabido también mirar más allá de la frontera. La reciente visita a SindusCon São Paulo, la mayor asociación patronal del sector de la construcción civil en América Latina, fundada en 1934 y con más de 15.000 empresas asociadas, no fue turismo gremial: fue visión. Fue la certeza de que, en una economía cada vez más interconectada, la proyección regional no es un lujo, sino una necesidad.

Y en ese sentido, hay algo esencial que atraviesa la identidad de CAMECA: no se trata solo de sostener una actividad, sino de tejer una red. Pensar la construcción como una trama de vínculos que trasciende fronteras y coyunturas. El compromiso de la Cámara no es meramente local: es provincial, nacional, regional. Es estratégico porque entiende el valor de planificar. Es asociativo porque cree en el poder del trabajo colectivo. Es proyectivo porque se planta en el presente con la mirada puesta en lo que viene. Para eso, se tenderán, y ya se están tendiendo, puentes firmes y permanentes con organizaciones empresariales, sindicales, académicas y gubernamentales a nivel local, regional, nacional e incluso con países hermanos. Porque construir, hoy, también significa conectarse.

EL PLAN ESTRATÉGICO: BRÚJULA DE LARGO ALIENTO EN TIEMPOS DE TURBULENCIA CORTA

En un país donde las certezas duran lo que una temporada de moda, planificar estratégicamente no es lujo: es supervivencia. Para CAMECA, su plan estratégico no es un trámite burocrático ni una promesa en PowerPoint. Es una hoja de ruta, que convierte voluntades dispersas en un vector común. Alinea propósitos, recursos y personas con el objetivo de transformar desafíos cotidianos en oportunidades de largo plazo.

Y no se trata solo de enumerar acciones. Se trata de entretejer representación política, servicios de valor, alianzas público-privadas, innovación tecnológica y fortalecimiento del ecosistema productivo.

Una nueva generación al frente: la presidenta de CAMECA y miembros de la comisión reconocen a una colaboradora de larga trayectoria por su compromiso institucional

En ese marco, la articulación con instituciones académicas de alto prestigio como la Universidad Nacional de Misiones, la Escuela de Robótica, el Polo TIC y con otras cámaras y organizaciones y el sector privado ha sido clave para consolidar un diálogo entre el conocimiento científico y las necesidades concretas de la industria. Esa alianza entre saber y hacer no solo enriquece el diagnóstico, sino que permite imaginar soluciones más precisas, eficaces y sostenibles.

Ese mismo espíritu proyectivo es el que sostiene también la presencia permanente de representantes de CAMECA en la Confederación de Pymes Constructoras de la República Argentina (CPC), espacio fundamental para llevar la voz de las empresas misioneras al debate nacional.

Allí, CAMECA no participa como espectadora, sino como interlocutora activa, proponiendo, escuchando y defendiendo una visión federal del desarrollo.

Pero, como bien saben quienes trabajan con planos y estructuras, toda estrategia necesita cimientos humanos. Sin compromiso, sin participación, sin humildad para corregir y coraje para avanzar, un plan es solo papel. Por eso, el proceso que lidera CAMECA no solo mira hacia afuera, sino también hacia adentro: ¿qué tipo de entidad quiere ser? ¿Qué demandan sus socios? ¿Qué innovaciones puede facilitar? Las respuestas no son fijas, pero la voluntad de encontrarlas está intacta.

Y todo esto se da en un marco donde la Cámara celebra no solo su historia, sino su dirección.

Los últimos cinco años de planificación estratégica sirvieron para ordenar el presente y empujar el porvenir. Porque soñar está bien, pero planificar es construir el sueño en cuotas. Y eso lo entendieron tanto los socios como los miembros de la Comisión Directiva, que hoy aporta energía, ideas y continuidad. Esa palabra, continuidad, resonó con fuerza en los brindis, en los abrazos, en los balances. No como rutina, sino como horizonte.

Porque la construcción, al fin y al cabo, no es solo una actividad económica. Es una actitud. Es la forma más concreta de creer en el futuro. Levantar algo donde antes no había nada. Poner en pie lo que otros apenas imaginan.

Así, mientras muchos repiten que el país está parado, en Misiones hay una Cámara que sigue en movimiento. Que hace, que gestiona, que conversa, que se asocia, que celebra. No para olvidarse del contexto, sino para desafiarlo. Porque cuando todo invita a frenar, construir es una forma de resistencia lúcida.

Y también, por qué no, una forma de esperanza vestida con casco amarillo, ropa de trabajo y zapatos de seguridad.

Del balance a la proyección: una Cámara en constante movimiento

Compartimos un breve video con imágenes de la última reunión de Comisión Directiva, en la que se celebró el 22º aniversario de la CAMECA, se evaluaron los cinco años de implementación del plan estratégico y se reflexionó colectivamente sobre los próximos desafíos para la Cámara.

Fue un espacio de balance y proyección. Un momento para repasar lo construido, analizar el impacto del trabajo realizado y seguir delineando el rumbo de una organización que no detiene su compromiso con el desarrollo del sector.

Sabemos que pocas imágenes no alcanzan para condensar más de dos décadas de historia. Pero cada una de ellas refleja lo esencial: una trayectoria guiada por la responsabilidad institucional, la visión compartida y la voluntad de seguir construyendo futuro.